Advierten que gran parte de la superficie de trigo está sembrada con variedades susceptibles a enfermedades

Más del 80% de la superficie de trigo estaría sembrado con variedades susceptibles a royas. Esta situación, sumada a factores de estrés por heladas y pocas precipitaciones son una señal de alerta para el productor. En este sentido, recomiendan monitorear desde temprano, en especial por roya amarilla, y hacer aplicaciones ante presencia de enfermedades.

La Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (AAPCE) recientemente difundió datos que dan cuenta del gran crecimiento de participación de siembra de variedades susceptibles a royas, entre las cuales se destacan Algarrobo, la más sembrada con el 50% del área, Ceibo y Lapacho. 

En paralelo, intensas heladas siguen cayendo sobre el trigo, con un impacto limitado que no pasa de daños en puntas en hojas, y no amenazaría aún al potencial de su rinde. Lo que preocupa en algunas zonas del centro del país en cambio es la falta de agua. Esto empieza a notarse en lotes mal rotados o en los pocos cuadros que están empezando a encañar. Faltan 1 a 2 semanas para que los trigos encañen y aumenten su demanda hídrica. En la zona núcleo están en condiciones buenas a muy buenas. Pero este año, al no contar con las napas, si no llueve en forma adecuada, se estiman que será muy difícil acercarse a los 40 a 50 quintales que se obtuvieron el año pasado en el este de la provincia, o los 30 a 40 quintales del oeste.

Enfermedades figuritas repetida. “Muy probablemente la roya amarilla del trigo arranque nuevamente desde temprano una vez pasado el período de heladas fuertes”, estima el Ing. Agr. Enrique Alberione, especialista en Fitopatología y Mejoramiento Genético del Cultivo de Trigo del INTA Marcos Juárez.

Desde el Sudeste de Buenos Aires, el fitopatólogo del INTA Balcarce, Ignacio Erreguerena compartió su visión del panorama sanitario de la fina: “La roya amarilla es una de las primeras que aparece. Las condiciones ambientales influyen. Veníamos con temperaturas un poco altas hasta mayo por lo menos en esta región y abruptamente llegó el frío con lo que las enfermedades quedaron un poco relegadas, pero hay que seguir observado de aquí en adelante”. En cebada, “Mancha en red y escaldadura son de esperar. Son las que primero aparecen y se muestran bastante diferentes en el inicio. La distribución en el lote de escaldadura, por el peso de sus esporas, empieza más en manchones y después se generaliza en el lote. Es una mancha elipsoidal con bordes definidos color marrón necrótico oscuro, con un centro pajizo que puede encallecer esas manchas en la hoja. En cambio, mancha en red, empieza como su nombre lo indica en forma longitudinal, siguiendo la estructura de la hoja y según va avanzando se da esta distribución tipo red que es bastante característica. Esta se distribuye de modo generalizado en el lote”. 

LA” recomendación. La recomendación desde INTA es siempre monitoreo temprano y asiduo “Empezar a monitorear muy temprano, una vez por semana por lo menos tenemos que ir al lote. Una vez que tenemos una buena identificación de ese lote, tomando la incidencia y severidad, si hablamos de estadios tempranos, se habla de un 30% promedio de umbral de incidencia y a partir de ese límite deberíamos estar pensando en una aplicación. Pero no es tan lineal, debemos tener en cuenta el estadio en el que está el cultivo, cual es la intercepción foliar de un eventual fungicida que uno aplique. Tener en cuenta la fisiología de la planta, si es que ella todavía no ha macollado. Muchas veces la tasa de crecimiento de la planta sobrepasa la del patógeno entonces podemos retrasar un poco la aplicación”.

Una nueva solución llega al mercado. La recomendación desde INTA es siempre monitoreo asiduo, “una vez por semana por lo menos tenemos que ir al lote. El correcto diagnóstico es fundamental: tener bien en claro qué enfermedades estamos viendo para poder cuantificar y en función de eso, tomar una decisión. Luego, podemos manejarnos con los umbrales de toma de decisión. Una vez que tenemos una buena identificación de ese lote, tomando la incidencia y severidad, si hablamos de estadios tempranos, se habla de un 30% promedio de umbral de incidencia y a partir de ese límite deberíamos estar pensando en una aplicación. Pero no es tan lineal, debemos tener en cuenta el estadio en el que está el cultivo, cual es la intercepción foliar de un eventual fungicida que uno aplique. Si es una planta con dos o tres hojas vamos a estar tirando la mayor cantidad de fungicida al suelo. Tener en cuenta la fisiología de la planta, si es que ella todavía no ha macollado. Muchas veces  la tasa de crecimiento de la planta sobrepasa la del patógeno entonces podemos retrasar un poco la aplicación”.

Desde ADAMA la solución se plantea en Acadia Bio, el único fungicida anti estrés del mercado para el control de manchas y royas en trigo y cebada. 

La formulación Active Bio produce una sinergia con el fungicida otorgándole a la planta una protección integral, con efecto residual, curativo y preventivo.

Carolina Maune, del equipo de Desarrollo Técnico de Mercado de Adama Argentina, suma su visión a partir de la experiencia con la Solución Adama Acadia Bio: "Realizamos experimentaciones a campo y trabajamos en conjunto con lo que es determinaciones de niveles de estrés de los cultivos, enfermedades iniciales, finales, vigor de planta, vuelco, tanto para control de manchas foliares en cebada, como de royas y manchas en trigo. Los investigadores pudieron observar la evolución en el tiempo, el progreso y control de enfermedades en ambos cultivos, a lo largo de los múltiples ensayos. Nos enfocamos en este último punto sobre todo porque las enfermedades son las que reducen el área foliar que después va a llenar los granos y también la salud de la planta. Las enfermedades hacen que las plantas se debiliten”. 

Puntualmente, su recomendación es “en un escenario de alta presión de enfermedades con aparición de manchas (30% de umbral) y pústulas de Roya amarilla realizar una primera aplicación con Custodia en Z3.2 y con Acadia Bio en  Z3.9 a Z4.2 logrando llegar con el cultivo sano a cosecha.

En un escenario de menor presión, con aparición de Roya aplicar Acadia Bio en Z3.9 a Z4.5 protegiendo siempre la hoja bandera”.

La receta es simple, el monitoreo constante, las aplicaciones justas y oportunas.
Nota elaborada por prensa ADAMA

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