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¿Por qué debemos proteger al trigo?

Más allá de todas las consideraciones, el trigo y con él los cultivos de invierno, plantean su pelea con sus mejores argumentos. La rotación y el combate contra las malezas en la palabra de asesores, productores e ingenieros agrónomos de la zona núcleo.
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Fuente: MalezaCero.com.ar

“La campaña de trigo viene complicada desde el punto de vista de los números ya que hace varios años que no cierran”, afirma Juliana Albertengo, productora en San Jorge y consultora en la FAO como implementadora de sistemas de gestión de calidad. En su doble condición entiende que esta realidad no puede opacar otra mucho más importante: “desde el punto de vista agronómico es importantísimo hacer trigo para incorporar gramíneas a la rotación y muchas veces hasta controlar malezas, algo para nada menor hoy en día”.En su opinión son muchos los que, como ella, apuestan al trigo. Sea porque identifican sus virtudes en la rotación y el control de malezas, o porque tienen un excedente hídrico del verano acumulado en el suelo, o porque lo asocian a un cambio de gobierno, Juliana celebra que puedan mirar más allá de la coyuntura. “Igualmente todos disminuyen o mantienen la poca superficie que hacen de cultivos de invierno anualmente, eligiendo cuidadosamente los lotes para maximizar los beneficios”.Al mismo tiempo está la cebada que, al decir de la Ing. Albertengo, “en las zonas más marginales gana espacio porque, si se logra vender con calidad cervecera, se alcanzan precios superiores al trigo”.Seguir apostando. José Luis Zorzín es ATR de la regional Los Surgentes Inriville, asesor privado y gerente de producción en su Consultora “Más Hectáreas”, en Corral de Bustos. Junto con su socio, el Ing. Agr. Felipe Buffa, asesoran unas 14.000 has que están en el departamento de Marcos Juárez, de Córdoba. Y otros proyectos fuera de la zona, más esporádicos. Entre sus asesorados hay productores chicos de 100, 150 has. a productores de 1500, 2000 has. ese es el rango.Sobre los cultivos de invierno, afirma: “La última campaña llegamos a hacer un 30% de trigo en la zona. Sumado a algo de cebada, arveja y cultivos de cobertura llegamos a un 35% de cultivos invernales, algo que hace prácticamente desde el 2008 no pasaba. Hubo empresas que llegaron a hacer el 50% de su superficie con cultivos de invierno, motivados por la disponibilidad de agua y los pronósticos de año húmedo que se terminaron cumpliendo”.Hoy la situación es otra. En la campaña actual es difícil mantener esa superficie pero aún es necesario sopesar las opciones correctamente.Un problema que cargan en su zona de influencia es el de las napas en superficie: “por más que se quiera, hay imposibilidad de hacerlo. Los lotes altos se usaron la campaña pasada. Los que se dejaron a soja, los más riesgosos, son los que hoy tenés disponible para trigo, y están con agua. Si no tenés agua en superficie, está a 40-50 cm, cualquier lluvia te encharcaría el cultivo”.A los hechos, el asesor relata: “Largamos la siembra muy despacito, con pocos lotes, porque son pocos los lotes altos en los que podés implantar un trigo ciclo largo, del 10 al 15 de mayo. Lo estamos haciendo en la zona de Los Surgentes que es más quebrada y no tiene napa”. Dependiendo de lo que suceda con el agua, el asesor vive el minuto a minuto. “En la medida en que no haya lluvias, y se retire el agua, vamos a ir animándonos a largar con siembras, pensando en que la expectativa de rinde con el agua tan cerca no sería alta. Esto es planificar semana a semana”.Estas semanas son claves porque empiezan los ciclos intermedios-largos que son los más sembrados, “ahí queda definida más o menos la superficie”, acierta Zorzín. Sobre los lotes en que hoy tienen agua y que creen que va a bajar, ya fueron planificamos con trigos de ciclo corto para el 20 de junio y hasta el 5/10 de julio. Se trata de aquellos casos en los que evaluaron que “es peor dejar el lote sin cultivo que asumir el riesgo de sembrarlo; y en ese caso, lo que se va a hacer es ajustar el paquete de forma que, si no hay encharcamientos, se harán las re- fertilizaciones a fin de macollaje”.La opción por el trigo y la cebada, los excede. “El tema malezas vienen muy complicado, y los cultivos de invierno aportan a la solución. Así que vamos a esperar todo lo posible para sembrar trigo, aún más allá de lo económico en algunos casos, para no agravar el problema”.La solución a las malezas. La opinión del Ingeniero Agrónomo Nicolás Tettamanti refuerza lo dicho: “en cuanto a la rotación, todos conocemos el beneficio de este cultivo, además del positivo impacto sobre propiedades físicas y químicas del suelo. Tenemos hoy que tener muy en cuenta la gran ayuda que el trigo nos da para combatir “malezas problema”, algo que en esta zona, hace rato que es un tema fundamental para poder producir”.Nicolás coincide en el diagnóstico de que en esta zona se va a hacer menos superficie de trigo, por lo difícil de su comercialización y el precio desalentador. “Espero nos equivoquemos, y el trigo se recupere, porque no caben dudas, que entre la falta de trigo y maíz, estamos desmejorando permanentemente nuestro sistema productivo”. Antes de tomar una decisión es necesario decirlo una vez más: la sustentabilidad es mucho más que económica. Sólo pensada en todas sus dimensiones- ambiental, económica, social- surte sus verdaderos y deseables efectos.