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Una carrera desigual entre la soja y las malezas

La colección primavera-verano del campo ya está lista para mostrarse. Cómo lograr que sea la soja quien gane terreno a las malezas y no al revés.
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Fuente: MalezaCero.com.ar

Del lado de la soja, su facilidad de manejo; su bajo costo para afrontar los procesos de siembra; una comercialización fluida; la posibilidad de ocupar ambientes de buen potencial que este año estaría liberando el maíz; y un “Año Niño” que garantizaría pleno abastecimiento hídrico para transitar etapas de crecimiento y desarrollo sin mayores inconvenientes. Del lado de las malezas, costos cada vez más altos, cada vez menos opciones y todo el conocido potencial de arruinar los rindes.

Según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, los rendimientos de indiferencia calculados a partir de la relación entre el precio de mercado y los costos de producción, en la mayor parte del área agrícola se ubican muy por encima a los promedios históricos de cada región.

Este hecho cobra mayor relevancia en las regiones más distantes de los puertos, por los costos de flete implicados, y por tratarse de ambientes de menor potencial productivo.

El gran factor de riesgo en la ecuación viene de la mano de medidas de manejo adecuadas. “Durante este nuevo ciclo se prevé que una gran cantidad de lotes de baja aptitud o con severos problemas de malezas resistentes, que no fueron controlados oportunamente, quedarán fuera del circuito de producción de granos en las regiones NOA y NEA principalmente, pero también en sectores del Centro-Norte de Santa Fe, del extremo Sur de Córdoba, de La Pampa, San Luis y por último en sectores marginales de la provincia de Buenos Aires”, concluye el citado informe.

“Yo creo que no podemos permitirnos ni un error”, expresa Juliana Albertengo, productora y asesora de San Jorge (Córdoba). “Ya estamos con la siembra encima y si fallamos en una aplicación las opciones que nos quedan para cuando la soja está emergida, son cada vez menos y más caras”. La visión de Albertengo se resume en una frase: “Aquí es cuando el productor no tiene que pensar en ahorrar, sino en cómo invertir mejor”. Es decir, “si un producto es más caro pero el resultado es mucho mejor, hay que optar por él, porque lo barato después puede salirnos muy caro”.

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Juliana Albertengo, asesora y productora en San Jorge.

Terreno ganado, terreno perdido. Durante el reciente Congreso ASACIM, Néstor Panaggio, Valeria Gianelli y Francisco Bedmar de INTA Balcarce presentaron un trabajo titulado “Competencia de malezas en el cultivo de soja en siembra directa y sus efectos en los componentes del rendimiento”. Allí consignaban que la soja encuentra en la competencia con las malezas una de las causas más importantes de pérdida de rendimiento.

“El control de malezas es entonces una de las herramientas clave para alcanzar altos rendimientos”, declama dicho estudio, al tiempo que demuestra que la competencia de las malezas afecta negativamente el rendimiento del cultivo de soja en siembra directa a medida que se incrementa el tiempo de su convivencia.

Por lo mismo es fundamental no “dejarle libre la cancha” a las malezas. Los mejores productos deben ir antes de que la planta emerja, de modo que no encuentre competencia.

Qué hacer. “En principio, sembrar limpio”, reza un documento de la REM de Aapresid. Es clave ser firmes en este punto ya que su no cumplimiento es la principal causa de lotes “sucios” con Rama negra.

“Asegurarnos de que el lote esté limpio puede requerir, en determinadas situaciones, atrasar algunos días la siembra pero esto es siempre preferible a lidiar con un lote sucio hasta la cosecha”, afirma Martín Marzetti, el Gerente de la REM.

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Martín Marzetti, Gerente de la REM Aapresid (izda), junto a Luis Lanfranconi (INTA)

Luego, se recomienda pensar en términos de sistema, y no sólo en el cultivo presente. En la soja, para el caso. “No debe perderse nunca de vista que este cultivo se encuentra dentro de un sistema de producción. El mismo debe estar acompañado de otros cultivos, al tiempo que el manejo debe hacerse pensando en varios años, no solo en la presente campaña”.

Elegir variedades con resistencia o tolerancia a herbicidas, realizar un manejo cultural tanto ofensivo como defensivo; bajar la presión, con preemergentes y dejar los lotes más “sucios” hacia el final de la campaña, para no ensuciar a los que vendrán, son algunas de las recomendaciones que emite Aapresid.

Por supuesto ninguna de las decisiones anteriores puede tomarse sin un adecuado monitoreo: ir periódicamente el lote, recorrerlo y anotar lo que se observa para decidir mejor y planificar mejor a futuro. Luego, cuidar las condiciones de aplicación de herbicidas.

Para cualquier decisión que refiera al plan de herbicidas, se recomienda buscar apoyo en los asesores locales. Es importante entender qué herbicidas se están usando y cómo controlan a las malezas.

Rotar químicos y principios de acción es la última y gran clave, para evitar darle ventaja a nuevas resistencias en malezas.