A proteger a la soja desde el inicio

A proteger a la soja desde el inicio

Ante las primeras apariciones de plagas en soja, la celeridad en los manejos lo es todo. Claves y respuestas para lograr una soja bien encaminada.
A proteger a la soja desde el inicio

En el sur de Santa Fe ya se registra un aumento de población de #Orugas Medidoras y Bolilleras según informa la AAPPCE, al tiempo que recomienda seguir monitoreando. En estas semanas claves, de acuerdo a las mejores fechas de siembra, es importante recalcar la necesidad de proteger desde un inicio al cultivo de soja, para alcanzar los máximos rendimientos.

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Deshojando el complejo. El primer paso para un correcto manejo es conocer de qué estamos hablando en términos de plagas. En lo que hace al complejo de defoliadoras en soja, los nombres que surgen son Rachiplusia, Pseudoplusia, Anticarsia y Spodoptera. Ellas atacan el cultivo, alimentándose de sus hojas y por consiguiente, pueden afectar gravemente el rendimiento si no son controladas a tiempo.

A partir del mes de diciembre pueden ocurrir picos de actividad de adultos, lo cual permite anticipar los ataques desde mediados del mes en adelante, en enero y en aquellas campañas que continúan en febrero.

Para el caso de Rachiplusia y Pseudoplusia , en estados de desarrollo avanzado consumen todo el parénquima sin dañar las nervaduras por lo que es clave su control temprano dado que a medida que aumentan su tamaño, su consumo de área foliar se incrementa exponencialmente.

En los últimos estadios provocan los mayores daños, ya que consumen el 80/85% de lo ingerido en el total de su desarrollo. Otro punto importante a destacar es su ubicación en la planta (estrato medio a Inferior) por lo que la calidad y el momento de aplicación son cruciales.

Bolillera. Helicoverpa gelotopoeon, más conocida como “bolillera” es una plaga que desde hace un tiempo ha crecido en abundancia en la región pampeana y viene generando problemas en el cultivo de soja, tanto en los primeros estadios vegetativos, como cuando el cultivo de soja está formando sus granos.

Las larvas de esta especie alcanzan un tamaño máximo de 30 a 35 mm.

Cuando las plantas están entre los estadios V1 a V2 (vegetativo, 1 a 2 hojas verdaderas), esta isoca tiene preferencia por el consumo de brotes, tallos tiernos y en menor medida, de hojas. Si las condiciones ambientales son benignas la planta puede recuperarse pero emitiendo brotes axilares, lo cual no solo afecta la altura de las plantas sino también el rendimiento de las mismas.

También pueden darse ataques a partir de R3 (reproductivo, inicio de formación de vainas).

La oruga bolillera consume solamente vainas o granos, dependiendo que tamaño tienen estos últimos.

El monitoreo y respetar los umbrales será la clave de éxito en el control de esta plaga.

Los controles para esta plaga son buenos pero no llegan a ser excelentes, dado el comportamiento de la plaga por lo que, si tenemos entre un 50 y un 70% de control en promedio no será lo mismo aplicar con 2 que con 8 bolilleras por metro lineal.

Trips. En toda la región pampeana, los trips vienen incrementando su población, con presencia de síntomas en soja de primera e incluso en la de segunda, con síntomas de detención del crecimiento y estado de "tristeza" de los cultivos que se adjudicaban a las condiciones de estrés hídrico que estaba siendo potenciado por la presencia de esta plaga.

Es corriente asumir que un pronto cambio de la situación hídrica debido a una lluvia nos liberará del problema, pero en realidad éste no desaparecerá sino que en el mejor de los casos no seguirá incrementándose. Las lluvias suelen no ser suficientes para disminuir su presencia y la recuperación del cultivo suele ser más lenta que en aquellos lotes que no presentaron daño por trips, a pesar de haber sufrido igual estrés hídrico.

Los trips provocan en el cultivo de soja daño directo, pequeñas manchas blanquecinas que hacen que las hojas se vean plateadas o grises y luego amarillentas-rojizas. Afecta la tasa de fotosíntesis y la tasa de transpiración y por consiguiente, el Rendimiento (entre 300 y hasta 1000 Kg)

Este daño incrementa la pérdida de agua de las plantas y en condiciones de sequía, las mismas se deshidratan y se marchitan.

Asimismo los trips trasmiten virus, afectando a la soja y a su rendimiento.

El ciclo biológico de la plaga es rápido, de huevo a adulto pasan 15 días, por lo que si no se usan productos residuales, la reaparición de la plaga es casi instantánea.

Recomendación. Sebastián Coggiola, Gerente de Desarrollo y Estrategia de Mercado ADAMA ofrece una solución para el completo de defoliadoras. “Para Rachiplusia y Anticarsia estamos recomendando la estrategia de aplicación temprana con un producto como es Rimón Fast que es un producto de amplio espectro, que no sólo estaría controlado esto sino que también nos estaría protegiendo de inminentes ataques de Trips”. El Ing. Agr. recalca: “Teniendo en cuenta que existe la posibilidad de aparición de trips ante la escasez de lluvias, en períodos de alta demanda ambiental como son los meses que van desde mediados de diciembre, enero y febrero, la aplicación de este producto controla muy bien estas plagas. Además cuenta con muy buena residualidad: la aplicación anticipada de Rimón Fast en estadios de V6 hasta R2 permitirá proteger estos estratos del cultivo por más de dos semanas”.

Coggiola pone especial atención sobre helicoverpa, advirtiendo que “es una de las plagas con las que tenemos que tener mucho cuidado en los primeros estadios del cultivo ya que al afectar los brotes puede dañar la estructura de nuestro cultivo, dejando las plantas de menor altura y modificando la estructura del cultivo. Si las condiciones ambientales como las que se estuvieron dando hasta ahora continúan, vamos a tener picos poblacionales”.

El punto a destacar de helicoverpa es que los umbrales de acción son bajos y allí es muy importante “para capitalizar los beneficios del Rimón Fast, una adecuada calidad de aplicación, que permita lograr una cantidad mínima de impactos por cm2 (alrededor 50 / 70) en los estratos del cultivo donde encuentran las plagas- y el efecto que genera sobre el cultivo es muy grande”.

En cuanto a su recomendación fundamental, Sebastián agrega: “Claramente lo que el productor tiene que hacer es el monitoreo. Se realiza cada 5/7 días, se usa el paño vertical y asimismo se hace el monitoreo o relevamiento de los brotes para entender si tenemos presencia de helicoverpa en el lote”.

“Hay que recalcar la necesidad de proteger desde un inicio a la soja, para así poder llegar tranquilos a estadios reproductivo con el máximo rendimiento. Recomendamos utilizar este producto residual de amplio espectro para empezar con una soja bien encaminada”.

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